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Ps. Sohad Sarrás, psicóloga clínica

Escrito por:

Ps. Sohad Sarrás

Psicóloga clínica · Máster en Psicología de la Salud · Certificada en EMDR · Monitora de Mindfulness · Fundadora de PsicólogosHoy · 16 años de experiencia clínica.

¿Qué es la gestión emocional?

En tiempos donde lo único constante es el cambio, tener la capacidad de gestionar nuestras emociones es fundamental para mantener nuestra salud mental. La gestión emocional es la habilidad de identificar, comprender y regular lo que sentimos, sin reprimirlo ni dejarnos desbordar.

Según la Asociación Americana de Psicología (APA), las emociones son respuestas complejas que involucran cambios fisiológicos, cognitivos y conductuales. Aprender a gestionarlas no significa controlarlas o eliminarlas, sino desarrollar una relación más consciente con ellas.

Las emociones primarias y sus funciones

Las emociones en sí no son ni positivas ni negativas, ya que todas tienen una función en nuestra vida, movilizándonos a dirigir nuestra conducta. Tenemos emociones primarias y otras secundarias, que se componen de la mezcla de las primeras. Sin embargo, reconocer las de fondo —las primarias— nos va a ayudar muchísimo a darnos cuenta de qué emoción hay en el fondo de nosotros cuando estamos confundidos.

Las siguientes emociones son primarias, según el modelo del psicólogo Paul Ekman:

  • El miedo: nos ayuda a anticiparnos a situaciones peligrosas y a protegernos.
  • La sorpresa: nos ayuda a orientarnos frente a una nueva situación.
  • La aversión o el asco: nos ayuda a escapar de situaciones desagradables o dañinas.
  • La ira: nos aproxima a defendernos cuando sentimos que algo o alguien nos amenaza o nos están pasando a llevar.
  • La alegría: nos incita a reproducir aquello que nos produjo bienestar y a reconocer lo que nos hace bien.
  • La tristeza: muchas veces la evitamos, pero es muy importante porque nos invita a asimilar situaciones difíciles y a integrarlas de manera saludable en nuestra vida.

Ejercicio práctico: identifica tu emoción presente

Ahora que ya conoces las funciones específicas de cada emoción, te invitamos a hacer un pequeño ejercicio que te ayudará a reconocer tu emoción presente y a reflexionar sobre el mensaje que tiene para tu vida.

  1. Busca una posición cómoda, toma aire profundamente y cierra los ojos para detenerte un momento durante el día.
  2. Pregúntate: ¿cómo me siento hoy? Cierra los ojos, inhala profundo y busca identificar alguna emoción en ti.
  3. Observa tu respiración. Siente cómo el aire, al entrar, es un poco más frío que al salir por tu boca. Nota la temperatura, nota el momento.
  4. Localiza la emoción en tu cuerpo. Observa en qué parte del cuerpo sientes esa emoción o sensación y busca ponerle un nombre, usando las emociones primarias que ya revisamos.
  5. Permítete sentir. Date unos minutos para simplemente dejar que esa emoción se manifieste en tu cuerpo, sin juzgarla.
  6. Busca su función. ¿Cuál es el mensaje que esta emoción tiene para ti? ¿Qué te quiere decir? Intenta movilizarte hacia lo que te haría mejor.

Lleva el ejercicio más allá: el diario emocional

Este es un ejercicio que puedes practicar en tu día a día y te ayudará a actuar sobre lo que tu emoción te está comunicando. Para profundizar, te invitamos a escribir el pensamiento detrás de la emoción.

Por ejemplo: “Estoy triste y el pensamiento que hay detrás es que no soy buena para nada”. Al observar estos pensamientos puedes comprender si las emociones vienen de ideas limitantes o de hechos reales y concretos. Esta diferencia te mostrará más caminos para avanzar hacia donde realmente necesitas.

Investigaciones publicadas en el Journal of Psychological Science han demostrado que el simple acto de nombrar nuestras emociones (una técnica llamada affect labeling) reduce su intensidad y nos ayuda a regularlas de forma natural.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Si sientes que tus emociones te desbordan con frecuencia, que interfieren con tu trabajo, relaciones o bienestar general, o que te cuesta identificar lo que sientes, puede ser un buen momento para buscar apoyo profesional.

En PsicólogosHoy trabajamos con herramientas terapéuticas como el EMDR y la psicoterapia para ayudarte a desarrollar una mejor relación con tus emociones.

Nunca dejes de escuchar tu emoción, porque siempre esconde un mensaje importante para ti.