Hombre solo reflexionando: salud mental masculina en Chile
Ps. Sohad Sarrás, psicóloga clínica

Escrito por:

Ps. Sohad Sarrás

Psicóloga clínica · Máster en Psicología de la Salud · Certificada en EMDR · Monitora de Mindfulness · Fundadora de PsicólogosHoy · 16 años de experiencia clínica.

Una estadística que debería incomodarnos

En Chile, los hombres mueren por suicidio aproximadamente 3 veces más que las mujeres. Al mismo tiempo, las mujeres buscan atención psicológica con el doble de frecuencia (MINSAL, 2023). Esta brecha no es biológica: es cultural.

Hay algo en la forma en que los hombres en Chile aprenden a relacionarse con su mundo interno que los lleva a sufrir en silencio, a postegar pedir ayuda hasta que la situación se vuelve insostenible, y a expresar el malestar emocional de maneras que a menudo no se reconocen como lo que son: señales de una persona que necesita apoyo.

Este artículo no es un reproche. Es un intento de entender qué está pasando y qué cambia cuando los hombres deciden ir a terapia.

El mandato de la masculinidad y la salud mental

Los hombres en Chile, como en gran parte de América Latina, crecen en una cultura que asocia la masculinidad con la fortaleza, el autocontrol y la autosuficiencia. Pedir ayuda —sobre todo ayuda emocional— se lee culturalmente como señal de debilidad.

Esto no es un defecto de carácter: es el resultado de décadas de socialización. Desde pequeños, los mensajes son claros: “los hombres no lloran”, “aguanta”, “resuélvelo tú”. Con el tiempo, estos mensajes se internalizan como identidad.

Las consecuencias son concretas:

  • Los hombres demoran en promedio más tiempo que las mujeres en consultar por síntomas de salud mental
  • Consultan con mayor frecuencia por consecuencias del malestar (abuso de alcohol, problemas laborales, crisis de pareja) antes de identificar la causa emocional
  • Tienen tasas más altas de conductas de riesgo como mecanismo de regulación emocional: alcohol, drogas, violencia, trabajo excesivo

Cómo se ve la depresión y la ansiedad en los hombres

Una de las razones por las que los hombres se diagnostican tarde es que sus síntomas no siempre se parecen al cuadro “clásico” que suele describirse en los manuales.

Mientras que en las mujeres la depresión se presenta frecuentemente como tristeza, llanto y retraimiento, en los hombres puede manifestarse como:

  • Irritabilidad, rabia o agresividad sin causa clara
  • Aumento del consumo de alcohol o drogas
  • Workaholismo: llenarse de trabajo para no pensar
  • Desconexión emocional y distanciamiento de la familia
  • Síntomas físicos: dolores de cabeza, tensión muscular, problemas digestivos
  • Conductas de riesgo

Estos síntomas raramente llevan a pensar “puede que necesite ir al psicólogo”. Y cuando finalmente se llega a consulta, el hombre muchas veces lleva años cargando con un peso que ha escalado mucho más de lo necesario.

El rol de las relaciones de pareja

Estudios sobre salud mental masculina señalan que muchos hombres llegan a terapia principalmente por la presión de sus parejas, no por iniciativa propia. Esto tiene dos lecturas: por un lado, es positivo que haya alguien que lo ve y lo empuja. Por otro, revela que los hombres tienen en promedio una red de apoyo emocional más limitada que las mujeres, y que dependen en mayor medida de una sola persona para su regulación emocional.

Cuando esa relación se rompe o se deteriora, el impacto en la salud mental masculina puede ser devastador. Las separaciones son uno de los factores de riesgo más elevados para el suicidio masculino.

Qué es diferente cuando un hombre va a terapia

Ir a terapia no significa hablar de sentimientos durante 50 minutos mientras alguien te mira con cara de pena. En la práctica clínica, el trabajo con hombres muchas veces toma formas distintas:

  • Trabajar desde el cuerpo y las conductas antes de trabajar desde las emociones directamente
  • Identificar los valores y lo que importa como punto de entrada (no los síntomas)
  • Usar metáforas, análogías concretas y orientación a la acción, que suelen resonar más
  • Construir un espacio sin juicio donde la vulnerabilidad no sea una amenaza

Muchos hombres que finalmente dan el paso dicen lo mismo: “Ojalá lo hubiera hecho antes.”

Señales de que es el momento de pedir ayuda

Si alguna de estas situaciones resuena contigo o con alguien cercano, puede ser el momento de hablar con un profesional:

  • La rabia se siente incontrolable o estás haciendo daño a personas que quieres
  • El alcohol o las drogas son la forma habitual de bajar la tensión del día
  • Te sientes desconectado de tu familia, pareja o amigos y no sabes cómo volver
  • Hay pensamientos recurrentes de que estarías mejor muerto o de que a nadie le importaría si no estuvieras
  • La energía que antes tenías para casi todo ha desaparecido

Si hay pensamientos de suicidio, la Línea de Prevención del Suicidio *4141 (MINSAL) está disponible 24/7 en Chile, de forma gratuita.

Preguntas frecuentes

¿La terapia es para hombres también?

Sí, aunque los datos muestran que los hombres la usan menos. La psicoterapia no tiene género y los resultados para hombres son equivalentes o mejores que para mujeres en muchos estudios, especialmente cuando el terapeuta tiene experiencia en trabajar con hombres.

¿Qué tipo de terapia es mejor para los hombres?

No hay una respuesta universal. Las terapias orientadas a la acción (cognitivo-conductual, EMDR, terapia de aceptación y compromiso) tienden a tener buena aceptación masculina porque se enfocan en cambios concretos. Lo más importante es la relación terapéutica: sentirse respetado y no juzgado.

¿Puedo ir al psicólogo sin que mi pareja o familia se enteren?

La confidencialidad es un principio ético fundamental de la psicología. Lo que conversas en consulta es estrictamente privado. No hay obligación de compartirlo con nadie.

Fuentes

  1. MINSAL (2023). Encuesta Nacional de Salud Mental. Ministerio de Salud de Chile.
  2. MINSAL (2024). Estrategia Nacional de Prevención del Suicidio 2025–2030. Ministerio de Salud de Chile.
  3. Seidler, Z. E., et al. (2016). The role of masculinity in men’s help-seeking for depression. Clinical Psychology Review, 49, 106–118.
  4. Möller-Leimkühler, A. M. (2003). The gender gap in suicide and premature death. European Archives of Psychiatry and Clinical Neuroscience, 253(1), 1–8.