Dolor crónico y psicología: cuando el cuerpo guarda el trauma
Ps. Sohad Sarrás, psicóloga clínica

Escrito por:

Ps. Sohad Sarrás

Psicóloga clínica · Máster en Psicología de la Salud · Certificada en EMDR · Monitora de Mindfulness · Fundadora de PsicólogosHoy · 16 años de experiencia clínica.

El dolor que los médicos no pueden explicar del todo

Semanas de exámenes, múltiples médicos, tratamientos que alivian pero no resuelven. Muchas personas con dolor crónico llegan a un punto en que los resultados clínicos no explican suficientemente la intensidad de lo que sienten, y los propios médicos empiezan a sugerir que “hay un componente emocional”.

Esa frase puede sonar como una forma educada de decir “es imaginado”. No lo es.

El dolor crónico con componente emocional es real, tiene base neurobiológica demostrable y responde a tratamiento. Lo que la ciencia del trauma ha mostrado en los últimos años es que el cuerpo almacena experiencias emocionales no procesadas, y que una de las formas más frecuentes en que esa carga se expresa es el dolor físico.

La neurobiología del dolor crónico y el trauma

El dolor crónico no es simplemente un problema del lugar donde duele. Es un problema del sistema nervioso central que procesa el dolor.

En condiciones normales, la señal de dolor viaja desde el tejido dañado hasta el cerebro, que la interpreta y responde. En el dolor crónico, este sistema se ha sensibilizado: el cerebro continúa generando respuestas de dolor incluso cuando el daño tisular original ya se resolvió o cuando no hay daño real detectable.

El trauma actúa sobre exactamente este sistema. El cuerpo de una persona traumatizada está en un estado crónico de alerta que mantiene el sistema nervioso activado, lo que disminuye el umbral de dolor y amplifica las señales nociceptivas. La investigación muestra que:

  • Las personas con TEPT tienen el doble de probabilidad de desarrollar dolor crónico (Asmundson & Katz, 2009)
  • La fibromialgia se asocia frecuentemente a historia de trauma, especialmente trauma en la infancia
  • Los síntomas de intestino irritable, cefaleas crónicas y fatiga crónica muestran una superposición significativa con el trauma y el estrés crónico

En Chile, la fibromialgia afecta aproximadamente al 2-5% de la población adulta (Clínica Las Condes, 2019), con una proporción de 9 a 1 a favor de las mujeres. La correlación con trauma es consistente con los estudios internacionales.

Condiciones que se benefician de un enfoque psicológico del dolor

No todo dolor crónico tiene un componente traumático. Pero las siguientes condiciones muestran una relación especialmente clara con la historia emocional y el estrés:

  • Fibromialgia: dolor muscular generalizado, fatiga, sueño no reparador. El 60-80% tiene historia de trauma o estrés crónico.
  • Síndrome de intestino irritable (SII): el segundo cerebro (el entérico) es extremadamente sensible al estado emocional. El estrés y el trauma crónico alteran la motilidad y la sensibilidad intestinal.
  • Cefalea tensional y migraña: fuertemente relacionadas con el estrés y la regulación emocional.
  • Dolor lumbar crónico sin causa anatómica suficiente: uno de los cuadros más estudiados desde la neurociencia del dolor.
  • Dolor pélvico crónico: especialmente en personas con historia de abuso sexual, tiene un componente traumático demostrado.

Qué puede aportar el EMDR al tratamiento del dolor crónico

El EMDR no es un analgésico. No reemplaza el tratamiento médico del dolor crónico. Pero puede actuar sobre la dimensión que la medicina sola no aborda: el procesamiento de las memorias traumáticas que mantienen el sistema nervioso en estado de alerta crónica.

Un estudio publicado en 2024 (ResearchGate) sobre EMDR y fibromialgia con 10 participantes mostró reducciones significativas en la intensidad del dolor, la fatiga y el malestar psicológico en personas con historia de trauma. La SEMPyP (Sociedad Española de Medicina Psicosomática y Psicoterapia) ha desarrollado un protocolo específico de EMDR para fibromialgia.

Los mecanismos por los que el EMDR actúa sobre el dolor crónico incluyen:

  • Reducción de la activación del sistema nervioso simpático (la “alarma” crónica)
  • Procesamiento de memorias traumáticas que mantienen sensibilizado el sistema nociceptivo
  • Reducción de la catastrofización del dolor (la tendencia a interpretar el dolor como amenaza mayor)
  • Mejora del sueño, que a su vez reduce la sensibilidad al dolor

El enfoque integrado: lo que funciona mejor

La evidencia señala que el mejor tratamiento del dolor crónico con componente traumático es multidisciplinario. Un enfoque que combine:

  1. Manejo médico adecuado del dolor (farmacológico, fisioterapia)
  2. Psicoterapia orientada al trauma (EMDR, terapia cognitivo-conductual para dolor crónico)
  3. Intervenciones de regulación del sistema nervioso (mindfulness basado en evidencia, actividad física adaptada)

Trabajar solo el cuerpo sin atender la historia emocional, o trabajar solo la mente ignorando el cuerpo, da resultados parciales. La integración mente-cuerpo no es una metáfora: es anatomía.

Preguntas frecuentes

¿Decir que mi dolor tiene componente emocional significa que me lo estoy inventando?

No. El dolor con componente emocional o traumático es tan real como el dolor con causa puramente tisular. La diferencia está en el sistema que lo genera: en vez del tejido dañado, el origen es el sistema nervioso sensibilizado. El sufrimiento es idéntico.

¿El EMDR puede ayudarme si tengo dolor crónico pero no recuerdo ningún trauma específico?

Sí. No todo el estrés crónico tiene el formato de un evento traumático identificable. El estrés sostenido, la negligencia emocional, las relaciones disfuncionales prolongadas y los contextos de alta exigencia también sensibilizan el sistema nervioso. El EMDR puede trabajar con memorias más difusas y estados emocionales recurrentes, no solo con eventos concretos.

¿Cuánto tiempo toma ver resultados con EMDR para el dolor crónico?

Los tiempos varían. Algunos estudios muestran mejoras en las primeras 8-12 sesiones; otros, especialmente en cuadros con trauma complejo subyacente, necesitan más tiempo. Es importante tener expectativas realistas: el objetivo no siempre es eliminar el dolor, sino reducir su intensidad, mejorar el funcionamiento y la calidad de vida.

Fuentes

  1. Asmundson, G. J. G., & Katz, J. (2009). Understanding the co-occurrence of anxiety disorders and chronic pain. Depression and Anxiety, 26(10), 888–901.
  2. ResearchGate (2024). The effect of eye movement desensitization and reprocessing on fibromyalgia: A multiple-baseline experimental case study across ten participants.
  3. Revista Médica Clínica Las Condes (2019). Dolor musculoesquelético: fibromialgia y dolor miofascial.
  4. van der Kolk, B. (2014). The Body Keeps the Score. Viking.
  5. del Val, R. (2020). Tratamiento del trauma psicológico en personas con fibromialgia mediante EMDR. Psicociencias.org.