Emdr Ninos Adolescentes
Ps. Sohad Sarrás, psicóloga clínica

Escrito por:

Ps. Sohad Sarrás

Psicóloga clínica · Máster en Psicología de la Salud · Certificada en EMDR · Monitora de Mindfulness · Fundadora de PsicólogosHoy · 16 años de experiencia clínica.

Cuando un niño de ocho años deja de querer ir al colegio, no habla de lo que le pasó, y se despierta llorando cada noche, los padres suelen escuchar lo mismo: “esperen, ya va a pasar”. A veces pasa. Muchas veces no.

Lo que pocos saben es que existe una terapia avalada por la Organización Mundial de la Salud específicamente para procesar ese tipo de experiencias, y que tiene versiones adaptadas para niños desde los tres años. Se llama EMDR, y este artículo responde las preguntas que más nos hacen los padres antes de decidir si es la opción correcta para su hijo.

¿Qué es EMDR y por qué funciona diferente en menores?

EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing) es una terapia basada en la estimulación bilateral del cerebro —mediante movimientos oculares, tapping o sonidos alternos— para ayudar al sistema nervioso a procesar recuerdos perturbadores que quedaron “atascados”.

Desarrollada en 1989 por la psicóloga Francine Shapiro, ha sido respaldada por décadas de investigación. En 2013, la OMS la reconoció como tratamiento de primera línea para el trauma en niños, adolescentes y adultos. En Chile, el Ministerio de Salud la incluye en los lineamientos técnicos para el tratamiento del trastorno de estrés postraumático (TEPT) en menores.

La diferencia con los adultos es el protocolo. En niños, el terapeuta no puede simplemente pedir que “recuerden la imagen perturbadora y la califiquen del 1 al 10”. El mundo emocional de un niño funciona con otros lenguajes: el juego, el dibujo, el movimiento. Por eso existen protocolos específicos para menores con evidencia propia.

Las preguntas que más hacen los padres

¿Desde qué edad se puede hacer EMDR?

El protocolo estándar de EMDR se aplica a partir de los 6-8 años, cuando el niño puede seguir instrucciones verbales simples y tiene cierta capacidad de introspección.

Para niños más pequeños (3 a 6 años) existe el protocolo EMDR Childfriendly, que reemplaza las instrucciones verbales por juego simbólico, cuentos terapéuticos y estimulación bilateral táctil (el terapeuta toca alternativamente las rodillas o manos del niño). Fue desarrollado por la psicóloga holandesa Renée Beer y está validado para trauma temprano, incluyendo trauma de apego.

¿Cómo se adapta el protocolo para niños?

Las principales diferencias respecto al protocolo adulto son:

  • Sesiones más cortas y con más pausas. El sistema nervioso infantil se activa más rápido y necesita más tiempo de regulación.
  • Uso de herramientas creativas. Dibujo, títeres, caja de arena o personajes ficticios como representantes del recuerdo traumático.
  • El “abrazo de la mariposa”. Técnica desarrollada por la psicóloga mexicana Lucina Artigas que consiste en cruzar los brazos sobre el pecho y dar tapping alternado en los hombros. Es la forma de estimulación bilateral más usada con niños por su facilidad y por activar menos el sistema de amenaza.
  • Lenguaje adaptado. En vez de “recuerdo perturbador”, se habla de “la película que te da miedo en la cabeza” o “la cosa que no te gusta recordar”.
  • Mayor participación de los padres. En muchos protocolos, los cuidadores participan en las fases de estabilización y en el seguimiento en casa.

¿Qué puede tratar el EMDR en niños y adolescentes?

La evidencia es más sólida para trauma, pero el rango de aplicaciones es amplio:

  • Trauma por abuso físico, emocional o sexual
  • Trauma por accidentes, hospitalización o procedimientos médicos invasivos
  • Bullying y acoso escolar (especialmente cuando hay recuerdos recurrentes)
  • Duelo complicado por pérdida de un cuidador
  • Trauma por separación o divorcio conflictivo de los padres
  • Fobias específicas (a la oscuridad, a los perros, a los doctores)
  • Ansiedad de separación con raíz en experiencias tempranas de abandono
  • Síntomas disociativos en adolescentes con historia de trauma complejo

Para adolescentes, el protocolo se acerca más al adulto, pero conserva adaptaciones en el lenguaje y en el ritmo de las sesiones.

¿Es seguro?

Sí, con una aclaración importante: el EMDR activa temporalmente material emocional difícil. Es parte del proceso. Por eso la primera fase —antes de procesar ningún recuerdo— se dedica íntegramente a la estabilización y recursos: enseñarle al niño herramientas para autorregularse si en algún momento se siente sobrepasado.

Un terapeuta EMDR entrenado en infancia nunca avanza a la fase de reprocesamiento si el niño no tiene ventana de tolerancia suficiente. El proceso es gradual y el niño siempre puede pausar.

La revisión sistemática de Rodenburg et al. (2009), publicada en el Journal of EMDR Practice and Research, no reportó efectos adversos significativos en ninguno de los 12 estudios analizados con menores.

¿Cuántas sesiones necesita un niño?

Depende de la complejidad del trauma. Para traumas de evento único (un accidente, un procedimiento médico), la evidencia muestra resultados en 6 a 8 sesiones. Para trauma complejo o crónico (maltrato prolongado, violencia doméstica), el proceso es más largo y puede requerir varias fases antes del reprocesamiento.

Un estudio de Ahmad et al. (2007) con niños entre 6 y 16 años con TEPT demostró reducción significativa de síntomas en promedio con 8 sesiones de EMDR, con resultados mantenidos al seguimiento de 3 meses.

¿Qué dice la evidencia científica?

La base de evidencia en menores es sólida y sigue creciendo:

  • Jaberghaderi et al. (2004): comparación EMDR vs. TCC en niñas con abuso sexual. Ambas terapias fueron efectivas, con EMDR mostrando resultados más rápidos (menos sesiones para igual reducción de síntomas).
  • Kemp et al. (2010): EMDR efectivo en niños con TEPT por trauma médico (quemaduras, hospitalizaciones).
  • Rodenburg et al. (2009): meta-análisis de 12 estudios — EMDR muestra efecto significativo sobre síntomas de TEPT en menores.
  • ISSTS (International Society for Traumatic Stress Studies), 2018: recomienda EMDR como tratamiento de primera línea para TEPT en niños y adolescentes.

Mini-caso: Tomás y el accidente que nadie sabía que seguía ahí

Tomás llegó a consulta a los 9 años. Sus padres lo traían por pesadillas frecuentes, miedo extremo a los autos y negativa a ir al colegio. Dieciocho meses antes había sido testigo de un accidente vial serio. En casa “ya no se hablaba del tema”.

En la evaluación, Tomás no describía el recuerdo de forma verbal. Pero cuando el terapeuta le pidió que dibujara “algo que le molestara en la cabeza”, dibujó una escena detallada del accidente con colores oscuros y personas caídas. El dibujo hablaba de un evento que su sistema nervioso seguía procesando como si fuera presente.

El tratamiento EMDR Childfriendly duró 10 sesiones. En las primeras cuatro, solo se trabajó estabilización: un “lugar seguro” imaginado, el abrazo de la mariposa como técnica de autorregulación, y recursos de fortaleza (su perro, su equipo de fútbol). A partir de la quinta sesión se comenzó el reprocesamiento usando el dibujo como ancla del recuerdo.

A la décima sesión, Tomás volvió a subirse al auto sin resistencia. Las pesadillas habían cesado en la semana seis.

(Caso ficticio construido a partir de presentaciones clínicas típicas. Cualquier semejanza con personas reales es coincidencia.)

Diferencias clave: EMDR en adultos vs. en niños

Elemento EMDR adultos EMDR niños y adolescentes
Duración de sesión 60–90 minutos 30–50 minutos
Lenguaje del recuerdo Verbal y conceptual Dibujo, juego, metáfora
Estimulación bilateral Movimientos oculares o tapping Abrazo de la mariposa, tapping en rodillas
Participación familiar Opcional / mínima Recomendada en fases de estabilización
Protocolo predominante Estándar de 8 fases Childfriendly / EMDR-IGTP según edad

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Considera consultar si tu hijo o adolescente muestra alguna de estas señales durante más de cuatro semanas después de un evento difícil:

  • Pesadillas recurrentes o dificultad para dormir solo
  • Evitación de lugares, personas o actividades relacionadas con el evento
  • Reacciones de susto exageradas (sobresalto ante ruidos normales)
  • Regresión a conductas de etapas anteriores (mojar la cama, hablar como bebé)
  • Irritabilidad o cambios de humor marcados sin causa aparente
  • Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba
  • Quejas físicas frecuentes sin causa médica (dolores de estómago, cabeza)

Si los síntomas son leves y el niño tiene una red de apoyo estable, muchas veces el acompañamiento psicoeducativo a los padres es suficiente en primera instancia. Si persisten o se intensifican, una evaluación con psicólogo especializado en trauma infantil es el siguiente paso.

Da el primer paso

En PsicólogosHoy contamos con psicólogos especializados en trauma infanto-juvenil y con formación en EMDR para niños y adolescentes. Si tienes preguntas sobre si EMDR es la opción adecuada para tu hijo, puedes agendar una consulta de orientación para padres antes de iniciar el proceso terapéutico.

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Preguntas frecuentes

¿El EMDR para niños requiere que el niño hable de lo que pasó?

No necesariamente. Una de las ventajas del protocolo adaptado para menores es que el reprocesamiento puede hacerse a través de representaciones no verbales (dibujo, juego) sin que el niño tenga que narrar el evento. Esto reduce la retraumatización.

¿Puedo estar presente durante las sesiones de mi hijo?

Depende de la fase y la edad del niño. En las fases de estabilización y psicoeducación, la participación de los padres es generalmente bienvenida. En las fases de reprocesamiento, la mayoría de los terapeutas prefieren trabajar solos con el niño para facilitar la concentración, pero siempre de acuerdo con los padres.

¿EMDR es lo mismo que hipnosis?

No. En EMDR el paciente está completamente despierto, consciente y tiene control total de la sesión en todo momento. No hay sugestión ni alteración del estado de conciencia. La estimulación bilateral activa los mecanismos naturales de procesamiento de memoria del cerebro, similares a los que ocurren durante el sueño REM.

¿Qué hago si mi hijo no quiere ir a terapia?

Es frecuente, especialmente en adolescentes. La resistencia suele bajar cuando el terapeuta inicial se enfoca en crear un espacio seguro sin exigir hablar del trauma desde la primera sesión. Una sesión de conocimiento sin compromisos puede ser un buen primer paso. También ayuda que los padres no fuercen la narrativa del evento en casa.

¿En Chile hay especialistas en EMDR para niños?

Sí. La Asociación EMDR Chile ofrece formación certificada y un directorio de especialistas. Es importante verificar que el psicólogo tenga formación específica en protocolos infanto-juveniles, no solo en el protocolo adulto estándar.


Fuentes

  • Ahmad, A., Larsson, B. & Sundelin-Wahlsten, V. (2007). EMDR treatment for children with PTSD: Results of a randomized controlled trial. Nordic Journal of Psychiatry, 61(5), 349–354.
  • Jaberghaderi, N. et al. (2004). A comparison of CBT and EMDR for sexually-abused Iranian girls. Clinical Psychology & Psychotherapy, 11(5), 358–368.
  • Rodenburg, R. et al. (2009). Efficacy of EMDR in children: A meta-analysis. Clinical Psychology Review, 29(7), 599–606.
  • Organización Mundial de la Salud (2013). Guidelines for the management of conditions specifically related to stress. Geneva: WHO.
  • ISSTS (2018). Effective Treatments for PTSD: Practice Guidelines from the International Society for Traumatic Stress Studies (3rd ed.).
  • MINSAL Chile (2022). Orientaciones Técnicas para la Atención de Salud Mental de Niños, Niñas y Adolescentes.