Tept Estres Postraumatico Featured
Ps. Sohad Sarrás, psicóloga clínica

Escrito por:

Ps. Sohad Sarrás

Psicóloga clínica · Máster en Psicología de la Salud · Certificada en EMDR · Monitora de Mindfulness · Fundadora de PsicólogosHoy · 16 años de experiencia clínica.

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una condición de salud mental que puede desarrollarse después de vivir o presenciar un evento traumático. Aunque es normal sentir miedo, confusión o tristeza tras una experiencia difícil, cuando estos síntomas persisten durante semanas o meses e interfieren con la vida cotidiana, podríamos estar frente a un TEPT.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 3,9% de la población mundial ha experimentado TEPT en algún momento de su vida. Cerca del 70% de las personas vivirá al menos un evento potencialmente traumático, pero solo el 5,6% desarrollará este trastorno. Entender qué es, cómo se manifiesta y qué tratamientos existen es el primer paso para buscar ayuda.

¿Qué es el trastorno de estrés postraumático?

El TEPT es un trastorno psicológico que aparece como respuesta a una experiencia traumática intensa. A diferencia del estrés común, que tiende a disminuir con el tiempo, el TEPT mantiene a la persona atrapada en un estado de alerta constante, como si el peligro nunca hubiera terminado.

Los eventos que pueden desencadenar TEPT incluyen:

  • Accidentes graves o catástrofes naturales
  • Violencia física, sexual o emocional
  • Experiencias de guerra o conflicto armado
  • Muerte inesperada de un ser querido
  • Diagnóstico de una enfermedad grave
  • Asaltos, secuestros u otros delitos violentos

Es importante entender que no todas las personas que viven un trauma desarrollan TEPT. La respuesta depende de factores biológicos, psicológicos y del apoyo social disponible después del evento.

Síntomas del TEPT: cómo reconocerlo

Los síntomas del estrés postraumático suelen agruparse en cuatro categorías principales. Pueden aparecer semanas, meses o incluso años después del evento traumático.

1. Reexperimentación del trauma

La persona revive el evento de forma involuntaria a través de:

  • Flashbacks: imágenes o sensaciones vívidas del evento, como si estuviera ocurriendo de nuevo
  • Pesadillas recurrentes relacionadas con el trauma
  • Reacciones físicas intensas (taquicardia, sudoración, temblores) ante estímulos que recuerdan el evento
  • Pensamientos intrusivos que aparecen sin control

2. Evitación

Como mecanismo de protección, la persona evita activamente:

  • Lugares, personas o situaciones asociadas al trauma
  • Conversaciones sobre lo ocurrido
  • Pensamientos o sentimientos relacionados con la experiencia
  • Actividades que antes disfrutaba

3. Alteraciones en el pensamiento y el estado de ánimo

  • Dificultad para recordar aspectos importantes del evento
  • Creencias negativas sobre uno mismo o el mundo (“no puedo confiar en nadie”, “soy culpable”)
  • Sentimientos persistentes de culpa, vergüenza o miedo
  • Pérdida de interés en actividades que antes resultaban placenteras
  • Sensación de desapego emocional o desconexión de los demás

4. Hiperactivación o estado de alerta constante

  • Dificultad para conciliar o mantener el sueño
  • Irritabilidad o estallidos de ira
  • Dificultad para concentrarse
  • Sobresalto exagerado ante ruidos o estímulos inesperados
  • Hipervigilancia: sensación constante de estar en peligro

Si te identificas con varios de estos síntomas y han persistido por más de un mes, es recomendable consultar con un profesional de salud mental.

¿Quiénes tienen mayor riesgo de desarrollar TEPT?

Cualquier persona puede desarrollar estrés postraumático, pero ciertos factores aumentan la vulnerabilidad:

  • Experiencias traumáticas previas, especialmente en la infancia
  • Género: las mujeres tienen aproximadamente el doble de probabilidad que los hombres de desarrollar TEPT
  • Falta de apoyo social después del evento
  • Antecedentes familiares de trastornos de salud mental
  • Exposición prolongada o repetida al trauma
  • Lesiones físicas graves durante el evento

Un factor protector importante es el apoyo social. Según la OMS, sentirse respaldado por familia, amigos u otras personas después del evento traumático puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar TEPT.

TEPT y otros trastornos: una relación frecuente

El estrés postraumático rara vez aparece solo. Es común que coexista con:

  • Ansiedad: el estado de alerta constante del TEPT se superpone frecuentemente con trastornos de ansiedad
  • Depresión: la pérdida de interés, el aislamiento y los sentimientos de culpa son síntomas compartidos
  • Crisis de pánico: los flashbacks pueden desencadenar episodios de pánico intenso
  • Trastornos alimentarios: como mecanismo de control frente al caos emocional
  • Consumo problemático de sustancias: como intento de automedicación

Por esto es fundamental recibir una evaluación profesional completa que permita diseñar un tratamiento integral.

Tratamientos con evidencia científica para el TEPT

La buena noticia es que el TEPT es tratable. Según la OMS, hasta el 40% de las personas se recuperan dentro del primer año con el tratamiento adecuado. Las terapias con mayor respaldo científico son:

EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares)

La terapia EMDR es uno de los tratamientos de primera línea recomendados por la OMS para el TEPT. Funciona ayudando al cerebro a reprocesar los recuerdos traumáticos que quedaron “atascados”, reduciendo su carga emocional.

A diferencia de otras terapias, EMDR no requiere hablar en detalle sobre el evento traumático ni realizar tareas entre sesiones, lo que la convierte en una opción especialmente útil para personas que evitan recordar lo ocurrido.

Si quieres entender el proceso en profundidad, te recomendamos leer cómo funciona el EMDR y cuántas sesiones se necesitan para obtener buenos resultados.

Terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma (TCC-T)

Esta modalidad ayuda a identificar y modificar los patrones de pensamiento negativos asociados al trauma. Incluye técnicas como:

  • Reestructuración cognitiva: cuestionar creencias distorsionadas sobre el evento (“fue mi culpa”, “el mundo es completamente peligroso”)
  • Exposición gradual: enfrentar de forma controlada y segura los recuerdos y situaciones evitadas
  • Entrenamiento en manejo de estrés: técnicas de respiración, relajación y regulación emocional

Terapia de exposición prolongada

Consiste en enfrentar progresivamente los recuerdos y situaciones que la persona evita. Al exponerse de manera repetida y controlada, el cerebro aprende que esos recuerdos ya no representan un peligro real, reduciendo gradualmente la respuesta de miedo.

Intervención farmacológica

En algunos casos, el tratamiento psicológico se complementa con medicación (generalmente antidepresivos ISRS) para manejar síntomas severos de ansiedad, insomnio o depresión. La medicación siempre debe ser indicada y supervisada por un profesional.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Es momento de consultar a un psicólogo o psiquiatra si:

  • Los síntomas persisten por más de un mes después del evento
  • Interfieren con tu trabajo, relaciones o actividades diarias
  • Recurres al alcohol, drogas u otras conductas de riesgo para lidiar con el malestar
  • Tienes pensamientos de hacerte daño o sientes que la vida no tiene sentido
  • Notas que cada vez te aíslas más de las personas que te rodean

Buscar ayuda no es un signo de debilidad, es un acto de valentía. Solo 1 de cada 4 personas con TEPT busca tratamiento, y muchas sufren en silencio durante años por desconocimiento o estigma.

El camino hacia la recuperación

Recuperarse de un trauma no significa olvidar lo que pasó, sino lograr que ese recuerdo deje de controlar tu vida. Con el tratamiento adecuado, es posible:

  • Reducir o eliminar los flashbacks y pesadillas
  • Recuperar la sensación de seguridad y control
  • Reconstruir relaciones y vínculos afectivos
  • Volver a disfrutar de actividades cotidianas
  • Dormir mejor y sentir menos ansiedad

En PsicólogosHoy contamos con profesionales especializados en trauma y EMDR que pueden acompañarte en este proceso. Si tú o alguien cercano está atravesando una situación difícil, agenda una cita y da el primer paso.

Referencias

  1. Organización Mundial de la Salud (2024). Post-traumatic stress disorder. WHO Fact Sheets. who.int
  2. American Psychiatric Association (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed., text rev.). DSM-5-TR.
  3. Koenen, K. C., et al. (2017). Posttraumatic stress disorder in the World Mental Health Surveys. Psychological Medicine, 47(13), 2260-2274. PubMed Central
  4. Shapiro, F. (2018). Eye Movement Desensitization and Reprocessing (EMDR) Therapy (3rd ed.). Guilford Press.